

La Casilla Ahumada
La Casilla Ahumada surge como revista cultural digital en el año 2013 y concluye su producción en el año 2018. Retoma su camino ahora como blog personal de Zaid Carreño, sin embargo, la página sigue abierta a diferente tipos de contenido cultural y sobre todo como espacio para cualquier persona que quiera compartir su trabajo literario. Bienvenidos a esta nueva etapa de La Casilla Ahumada que comineza este mayo de 2026.
El nombre
Tío Charles fumaba un tabaco de hebra tan apestoso que, por último, su sobrino tuvo que decirle que por qué no se iba a fumar por las mañanas a una casucha que era como una dependencia de la casa y estaba al otro lado del jardín.
—Muy bien, Simón. Divinamente, Simón —dijo con toda calma el anciano—. Donde tú quieras. Me vendrá al pelo: será más saludable.
—Que me maten —dijo con franqueza míster Dédalus— si llego a comprender cómo puede usted fumar ese tabacazo que fuma. Por Dios, si es como pólvora de cañón.
—Es muy agradable —replicó el viejo—. Muy refrescante y emoliente.
Por lo tanto, todas las mañanas tío Charles se encaminaba a la casilla del jardín, no sin haberse engrasado y cepillado escrupulosamente los pelos del cogote, ni sin cepillar y encasquetarse su sombrero de copa. Mientras fumaba, el ala del sombrero y el hornillo de la pipa asomaban justamente detrás de las jambas de la casucha.
El cenador, que era como llamaba a la ahumada casilla, le servía también de caja de resonancia. Y todas las mañanas tarareaba alegremente alguna de sus canciones favoritas: Ojos azules, cabellos de oro, En los sotillos de Blarney, o Téjeme una enramada, mientras las vedijas grises y azuladas del humo ascendían lentamente de la pipa y se desvanecían en el aire diáfano. (Del Retrato de Artista Adolscente de James Joyce)
*Mi recuerdo de la ahumada casilla, era la de un lugar en el que el Tío Charles se refugiaba; se recogía para estar solo y reflexionar sobre diversos temas. Recordaba que era para él como un oasis, en el que además de pasársela fumando, se sentía a gusto. Por ello le puse así a la revista: La Casilla Ahumada; un remanso en esta ajetreada vida. (Zaid Carreño)


La Casilla Ahumada


Ser infinito
